viernes 17 de julio de 2009

Nueve secretos para conseguir al empleado perfecto

En este artículo se mencionan los secretos para conseguir y retener al empleado perfecto. Esta información es un arma secreta inestimable y a menudo olvidada, cuando se tiene como objetivo conseguir el equipo ideal.

1. ¿Tiene una descripción de las funciones bien definida para el puesto?

Uno de los mayores errores que los propietarios de negocio cometen cuando buscan nuevo personal, bien sea por expansión del negocio o porque necesita sustituir a alguien, es que no tienen realmente un esquema claro y concreto de lo que quisieran que el empleado hiciera y definidor exactamente cómo se espera que se haga.

Pensando sobre esto, no es por lo tanto extraño que tanto el empleado como el empleador, pueden estar decepcionados o desilusionados: si no hay pautas claras, es mucho más duro hacer el trabajo correctamente y de acuerdo a las expectativas.

La mayoría de los propietarios de negocio no tienen el tiempo, la maestría o quizás incluso la preparación que necesitan para desarrollar este documento tan crítico antes de comenzar su proceso de selección. Sin una descripción de las funciones clara, lo que sucede a menudo es que al nuevo empleado se le da una visión rápida de las reglas, se le presenta a alguna de las personas importantes y después se le deja a merced de sus propios recursos, simplemente porque todos están demasiado ocupados para entrenarle correctamente. ¿Cómo puede cumplir entonces con las expectativas del jefe cuando ni siquiera saben cuáles son esas expectativas?

Algunos empresarios suelen repetirse: “Si al menos pudiera encontrar a alguien como yo”. En ese caso, hágase la pregunta: “¿Trabajaría para sí mismo?” Si la respuesta es un contundente “no”, lo más probable es que no esté entendiendo la raíz del problema.

Así pues, la elaboración de lo que usted espera de su nuevo empleado equivale a tener la mitad de la batalla ganada, pero no lo deje para justo después de la contratación. Hágalo antes de que inicie el proceso de selección.

2. ¿Tiene un elevado número de candidatos para elegir?

Invertir esfuerzo y dinero en anuncios y procesos de selección para apenas conseguir 2 o 3 candidatos es un error común. El problema es que, cuando esto ocurre, si tenemos sólo 2 o 3 candidatos entre los que elegir, ¿cómo saber si hemos escogido al mejor candidato para el puesto? Y en cualquier caso, ¿nos vamos a contentar con escoger el mejor de un mal grupo? ¿Es ésa la forma de construir un negocio de éxito? ¡De ninguna forma!

Usted necesita obviamente ver a tantos candidatos como le sea posible para conseguir tener una clara visión de lo que hay ahí fuera y quién puede ser el mejor candidato para el puesto que buscamos. Hay buenos candidatos, y por eso es necesario utilizar cada recurso disponible para conseguir tenerlos en frente. Lo mejor es usar siempre más de una estrategia de selección simultáneamente.

3. ¿Por qué seleccionar lentamente y despedir rápidamente?

La mayoría de los empresarios tienden a hacerlo justo al revés: seleccionan rápidamente y despiden lentamente. Y esto sucede porque generalmente la decisión de contratar a nuevo personal se toma bajo presión.

Conocemos la situación… nos falta tiempo para nuestra vida familiar, o de repente nuestro mejor colaborador tiene una oferta mejor ( y eso ya debería hacerle pensar), o se necesita un cambio de dirección que nos deja un agujero sin nadie con quién cubrirlo…Y entonces la prioridad es encontrar a alguien que comparta la carga y retome las riendas donde se dejaron.

En esta situación de agobio es posible que elija a una persona que ni remotamente cumple con el perfil que requiere el puesto. Después de varios meses o incluso años, uno quiere pensar que lo hace lo mejor posible o incluso llega a creer que es culpa suya y se convierte en una fuente de frustración. Claro está… cuando al final se reúne el valor suficiente para despedirlo, la respuesta suele ser algo así como: “Me preguntaba cuándo me diría algo”…

Por lo tanto, cerciórese de saber exactamente a quién está buscando antes de empezar la selección. No se preocupe de perder candidatos por el camino, preocúpese de asegurar que el proceso sigue el camino deseado y como va a conseguir el mayor numero de candidatos en dicho proceso. De esta forma, si el candidato no cumple sus expectativas, puede hacérselo saber antes y reiniciar el proceso de nuevo.

4. ¿Hay una razón de peso para querer trabajar para usted?

A menudo solemos olvidar durante el proceso de selección hacer el trabajo atractivo para el candidato adecuado. Esto incluye el saber crear un ambiente en el que los buenos empleados sienten que podrán desarrollarse y crecer, y contribuyen a algo más superior. La mayoría de la gente válida busca algo más que un simple trabajo. Buscan algo que les inspire y les signifique.

Es importante saber crear una ambiente en el que su candidato ideal perciba una gran oportunidad, algo que les motive y estimule en su desarrollo profesional; algo que les haga querer trabajar para usted y con usted.

5. ¿Utiliza un proceso sistematizado para elegir al mejor candidato?

No confíe sólo en sus capacidades naturales de elegir al candidato adecuado, puesto que esto sólo funciona si uno es un experto reclutador. El reclutamiento es casi como un proceso de seducción: cada uno luce su mejor cara y sus mejores comportamientos, y una vez que la luna de miel ha terminado, empezamos a trabajar con nuestra personalidad real.

En su lugar, cree un sistema de actividades críticas y de preguntas clave que saquen a la luz el conocimiento y las capacidades de su candidato. Sistematice este proceso de forma que pueda seguirlo de forma precisa y constante. De esta forma estará usted comparando realmente “manzanas con manzanas y peras con peras” cuando compare a sus candidatos

6. ¿Cómo comunica los valores de su negocio?

¿Sabe cuánto es el coste promedio para el negocio si se emplea a alguien y esa persona se marcha en el plazo de tres meses? Se sorprendería si supiera la cifra real… alrededor de unos 25.000 euros. La mayoría dudaría de esta cifra a no ser que empecemos a contar el coste del tiempo muerto para el entrenamiento, la productividad perdida y los costes de oportunidad, y el tiempo empleado en con y para seleccionar a ese candidato. ¡Sin mencionar el tiempo, los costes y la angustia de tener que pasar por otro proceso de reclutamiento entero y entrevistarse de nuevo otra vez tan pronto! Es importante entender las razones por la cuales la gente deja un trabajo al poco tiempo de empezar.

Una de las razones principales es porque el trabajo descrito, y las expectativas y el ambiente reales del trabajo, no emparejan. O la descripción del trabajo pudo estar clara, pero el ambiente cultural no les encaja; pueden estar buscando una ambiente donde hay oportunidad de desarrollarse y progresar o de conseguir buenas primas con una buena productividad y resultados.

Cerciórese de comunicarle cuál es su ambiente cultural y las oportunidades a largo plazo desde el primer momento. Hágales saber cómo va a ser y lo que pueden esperar en 12 meses y dos años después.

7. ¿Tiene un proceso sistematizado de acogida de un nuevo empleado?

Sea consciente de que si usted no tiene un proceso sólido y sistemático de incorporación se está cavando su propia tumba. Es muy difícil que la gente sepa lo que usted quiere que hagan, de la manera que usted quisiera, en los tiempos que usted espera, etc., si su entrenamiento es “con su propio trabajo”. ¡Seamos conscientes! Es duro para la persona que empieza saber cómo hacerlo bien si les dejamos por sus propios medios. ¡Así pues, no deje al nuevo empleado expectante a que suceda algo y termine confundido cuando no pueda leer su mente!

Cree un proceso de incorporación que acoja con satisfacción a los nuevos empleados en su negocio y que los inserte con su equipo y así darles la oportunidad de alcanzar el éxito en su empresa y de cosechar las ventajas que se deducen de ello.

8. ¿Tiene Indicadores Clave de Desempeño bien definidos (ICDs)?

Como se suele decir en los negocios, “si puede medirlo, puede mejorarlo”, de forma que asegúrese de que tiene los “ítems” de medición necesarios para poder supervisar el desempeño de cada aspecto del funcionamiento del nuevo empleado. El seguimiento de ICDS relevantes (Indicadores Clave de Desempeño) para su equipo es igualmente importante para su propio autocontrol, además de servirle a usted para que pueda decir si están haciendo un buen trabajo. ¡Usted también necesita saber si su equipo está entregando resultados provechosos y productivos! Apenas por un minuto, imagínese jugando a los bolos con una cortina que tapase los mismos. Así es como la mayoría de la gente hace sus trabajos, rodando la bola, pero no sabiendo si han golpeado cualquier cosa. En lugar de gritarles cuando los bolos se quedan en pié, usted conseguirá un resultado y una información mejor si les provee de datos significativos sobre su funcionamiento y resultados. ¡Recuerde, si usted puede medirlo, eso implica que puede mejorarlo!

9. ¿Cuántas veces usted repasa su rendimiento y desempeño?

¿Se comunica con su equipo regularmente? No quiero decir charlar con ellos a diario en el pasillo o en el café, si no tener un proceso estructurado de seguimiento donde pueda discutir los detalles de su trabajo y de su funcionamiento objetivo, sobre un calendario periódico. ¿Sabía que el 68% de su equipo le dejará debido a que perciben indiferencia? Significa que sienten que usted no cuida de él, se siente como un número en lugar de una persona.

Estructure revisiones semanales, mensuales, trimestrales o anuales con su gente. Esto le permitirá continuar sacando lo mejor de su gente, les hará sentirse conectados con usted y su empresa, y también le ayudará a detectar cualquier problema potencial más temprano que tarde, o peor aún, demasiado tarde. Asegúrese de que mantiene una comunicación abierta y honesta, teniendo en mente un resultado positivo.

Fuente: Microsoft

miércoles 15 de julio de 2009

Competencias

En los últimos años se ha hablado mucho sobre competencias, con un arco muy amplio de definiciones, tanto, que a veces parecen contradictorias.

Definiremos a las competencias como un conjunto de habilidades que están fundamentalmente referidas a las características del comportamiento general del sujeto en el puesto de trabajo.

Las competencias, al igual que los Valores no son entidades predeterminadas, sino que se asocian a un contexto puntual de trabajo. Lo que sí las diferencia de los primeros es su gradualidad, o posibilidad de adquisición progresiva. Tal vez sea éste el punto más delicado en cuanto a la diferencia entre Valores y Competencias. Estas últimas tienen distintos grados de evaluación y, a través de la práctica y la capacitación, este grado puede ir aumentando.

Por otro lado, las competencias pueden ser Generales, Específicas o Técnicas.
Las primeras son, como su nombre lo indica, de carácter más universal y ligadas al comportamiento más superficial del individuo, quedando excluidas sus habilidades más específicas ligadas a una actividad particular. Podríamos decir que estas competencias, de algún modo, pueden considerarse comunes para las conductas de los distintos estamentos de una organización.

Las Competencias Específicas refieren a habilidades específicas que se refieren a un puesto de trabajo concreto y es donde más se denotan las especificidades puntuales de la empresa u organización.

Las Competencias Técnicas son aquellas que están referidas a las habilidades específicas implicadas con el correcto desempeño de puestos de un área técnica o de una función específica y que describen, por lo general las habilidades de puesta en práctica de conocimientos técnicos y específicos muy ligados al éxito de la ejecución técnica del puesto. Su definición es, entonces, variable de acuerdo al segmento tecnológico de la organización.

Competencias Generales
, basadas en los niveles de adquisición de las diferentes habilidades en el proceso de evolución profesional de los colaboradores de una empresa. El motivo fundamental para preferir este tipo de clasificación es que resulta altamente relevante a la hora de definir procesos de evaluación de potencial y de diseñar planes de desarrollo y, eventualmente, caminos de carrera individuales o colectivos para determinadas profesiones.

Competencias elementales
: Se trata de aquellas de tipo más básico, de cuyo desarrollo, generalmente, se ocupan los procesos de enculturación básica y formación reglada en las sociedades desarrolladas y que resultan ANTECEDENTES para el posterior desarrollo profesional de un desempeño eficaz y eficiente. Competencias a analizar: Análisis de problemas, Decisión, Energía, Proactividad, Sensibilidad interpersonal.

Competencias de adaptación
: Son aquellas competencias que resultan imprescindibles para la adaptación de un profesional a la vida de una organización estructurada y para desarrollarse en un carrera dentro de la misma, luego, sus capacidades potenciales obtienen desarrollo y oportunidad de ser puestas en práctica con éxito, posibilitando, además el desarrollo posterior de competencias más específicas. Competencias a analizar: Innovación/Creatividad, Impacto, Orientación al logro, Tenacidad.

Competencias operativas
: Se trata de aquellas competencias relacionadas con el desempeño eficaz de los puestos de trabajo desde el punto de vista de una actuación personal, individual en los mismos. Son habilidades de eficacia y eficiencia operativa cuando el profesional trabaja en una tarea o en un proyecto personal e individual.

Competencias interpersonales
: Se trata de aquellas que resultan relacionadas con el éxito en las tareas que suponen contacto interpersonal con otras personas para el correcto desempeño del puesto de trabajo. Generalmente, este tipo de habilidades están íntimamente implicadas con la eficiencia y la eficacia de los puestos de contacto social. Competencias a analizar: Orientación al cliente, Capacidad de negociación, Capacidad de trabajo en equipo.

Competencias directivas
: Nos referimos aquí a aquellas competencias que resultan imprescindibles para dirigir a otras personas dentro de la organización, orientando su desempeño en diferentes niveles o grados de supervisión o con distintos grados de responsabilidad. Competencias a analizar: Identificación directiva, Liderazgo de personas y grupos, Planificación, Visión.

Por cuestiones de practicidad y eficacia en la evaluación es conveniente determinar a lo sumo un máximo de doce Competencias Generales en el cual se efectúe una revisión crítica de cada uno de los tipos que se incluyen a continuación y verificar el grado de congruencia que esta selección muestra con el tipo de y nivel de puesto de trabajo al que se refieren, así como también el rango de dispersión de sus actividades, el nivel de supervisión de los colaboradores y el grado de responsabilidad estratégica que la empresa le asigna.

Así, no parecería muy adecuada una selección de competencias que contuviese, como grado final, una lista de competencias en las que ocho de las doce seleccionadas son de tipo OPERATIVO cuando el trabajo fuera de dirección; de igual modo, para un puesto de trabajo de un “mando medio” no parecería muy congruente que entre las doce competencias seleccionadas parecieran nueve de carácter directivo.

martes 14 de julio de 2009

Para lograr desempeño, líderes deben inspirar a los empleados

Así lo asegura Thierry de Beyssac, líder regional de Consultoría para Latinoamérica de Hewitt.
El ejecutivo recomienda cómo abordar el problema de la escasez de talentos y cuenta qué hacen las compañías exitosas en materia de recursos humanos.

El rol del líder hoy es ser un inspirador de la gente para lograr un alto nivel de compromiso, lo que va asociado a un mayor desempeño. Como si esto fuera poco, quien asuma el liderazgo de una organización en la Argentina debe saber manejar a la perfección el negocio y a la gente en contextos de inestabilidad, tener creatividad para sobrellevar épocas inflacionarias.

Así lo asegura Thierry de Beyssac, líder regional de Consultoría para Latinoamérica de Hewitt.
“Las empresas más exitosas tienen líderes extremadamente exigentes con sus empleados pero que también permiten que ellos les exijan muchísimo. Es casi una relación contractual de alto desempeño”, afirma de Beyssac.

Su experiencia de más de 20 años liderando las oficinas que la consultora posee en España y Francia, lo convierte en un referente ineludible al momento de hablar de liderazgo, gestión de empresas y Recursos Humanos a nivel mundial.

Para el especialista, “las compañías líderes no tienen problema para atraer a los mejores talentos, porque los mejores no quieren estar de vacaciones en una organización sino que quieren subir, ganar dinero y aprender rápidamente, como así también conseguir el respeto y reconocimiento del resto. Y saben que en estas empresas lo pueden lograr”.

Consultados acerca de las características que predominan en los gerentes y directores exitosos, de Beyssac afirma que son líderes muy directos, que dicen las cosas tal como son, que sobre todo en momentos difíciles marcan el camino y no tratan de manipular la realidad. Y agrega que son líderes que entendieron la visión de la empresa y que saben comunicarla internamente.

Con respecto a la manera de desempeñarse de las compañías líderes, el ejecutivo de Hewitt señala que no sólo comunican sino que también inspiran y le exigen al líder que su gente esté inspirada y que el compromiso de sus empleados sea mayor al 80%.

“Los líderes exitosos por lo general estuvieron en distintas áreas de la empresa y muchas veces trabajaron en varios países porque este tipo de organizaciones exigen versatilidad por parte de los líderes, no les piden que tengan mucha empatía sino poder manejar a la gente que posee distintas características de acuerdo a su procedencia”, postula el consultor.

RRHH, en la perspectiva del CEO

La experiencia y conocimiento del tema le permite a de Beyssac señalar que en todas partes del mundo, cuando el campo de los recursos humanos se mira con la perspectiva del director general surge la misma preocupación: la retención de talentos y el crear y sostener políticas innovadoras para atraerlos y retenerlos.

Sin embargo, el ejecutivo de Hewitt aclara que los países abordan el problema de la escasez de talentos de manera diferente según dos regiones: la de los países desarrollados y maduros y la de los emergentes. Así, Latinoamérica tiene mucho más que ver con la región de Asia Pacífico y Europa del Este que con Europa Central o Estados Unidos.

“En la región latinoamericana el problema es mucho mayor, las tasas de crecimiento son más agresivas, por lo que las compañías utilizan más la creatividad y se inclinan por soluciones muy pragmáticas, concretas y a corto plazo, muchas veces en contraposición con la maquinaria un poco pesada de Europa Central o EEUU”, comenta.

La región

Para de Beyssac, en Latinoamérica se le presta mucha mayor atención a problemas como el engagement –compromiso- de los empleados, y las empresas realizan un esfuerzo tremendo para medirlo. “Un director general no busca gente satisfecha sino desarrollar el compromiso, es decir, gente que se quiera quedar en la empresa y que se proyecta en ella, para evitar la rotación, por lo que se encargan de medir el impacto de gente no comprometida en cuanto a, por ejemplo, ausentismo y productividad”, manifiesta.

El líder de Hewitt asegura que en la región se nota que el director general y su comité ejecutivo se involucra directamente en el tema, mucho más, porque el problema de falta de talentos aquí es más agudo que en Europa.

De acuerdo a un estudio realizado por la consultora junto con la revista Fortune, los directivos de las empresas líderes dedican más de la mitad de su tiempo en trabajar aspectos como el compromiso de su gente, el desarrollo de los líderes y los cambios culturales, entre otros.

Imagen de marca

Thierry de Beyssac propone que si las compañías hacen foco en programas de compromiso, de cambios culturales y de desarrollo de liderazgo, van a poder generar una imagen de marca como empleadoras que les va a facilitar la retención de sus integrantes, sobre todo de aquellos considerados clave.

“Mejor retener a los bueno que ir a buscar a otros que todo el mundo está buscando, que salen más caros”, postula y añade que “una imagen de marca no es sólo un marketing externo para reclutar gente sino que es lo que la compañía tiene de específico, propio y diferente que crea una preferencia”

Para finalizar el líder regional de la consultora recomienda: “Las empresas tienen que prestar atención en ver quienes son como empleadoras, qué tipo de promesas se le pueden hacer a los empleados y futuros candidatos, qué tipo de experiencia y desarrollo van a tener en la compañía, y alinear todos los programas de recursos humanos y de management para sostener su imagen”.

Fuente: Infobae profesional

lunes 13 de julio de 2009

¿Los empleados lindos perciben un mayor salario?

Especialistas analizan si la belleza puede ser factor de éxito a la hora de postularse para un empleo. Qué sucede cuando de ganar un mejor sueldo se trata. Un estudio analiza la relación entre la simetría corporal de una persona y su desempeño en pruebas de inteligencia. Qué dicen los expertos

Ante dos candidatos, para un mismo puesto de trabajo, del mismo sexo, con curriculums vitae que reflejan similar nivel de capacitación y expertise profesional, y que dieron buenas entrevistas, un empresario no puede evitar notar que uno es feo y el otro es atractivo.

En este escenario, surge la pregunta casi obligada de si el empleador está o no influenciado por la apariencia del postulante.

Muchas personas con estándares morales más bajos, quizás sí estarían influenciados, afirma un artículo publicado por la revista The Economist. En este sentido, la nota plantea que si la apariencia no importara realmente, ¿por qué la gente se vestiría elegantemente para esa clase de entrevistas, incluso si el trabajo que esperan conseguir no lo requiere?

La apariencia como clave

“Las entrevistas laborales se están convirtiendo en puntos importantes en la vida. Si la belleza influye en los entrevistadores, la persona bella tendrá, por lejos, una carrera más exitosa que la fea, aún en carreras en las cuales la belleza no es necesariamente un requisito”, consigna la publicación.

Uno de los estudios más detallados sobre la relación entre la belleza y la inteligencia fue realizado por Mark Prokosch, Ronald Yeo y Geoffrey Miller, quienes trabajan en la Universidad de Nuevo México.

Uno de los principales alumnos de la belleza y el éxito es Daniel Hamermesh, de la Universidad de Texas. Este economista reunió pruebas de más de un continente acerca de que la belleza está asociada con el éxito –al menos con el éxito financiero.
También demostró que, si todo lo demás se mantiene igual, puede ser una estrategia de negocio perfectamente legítima contratar al candidato más bello.

Hace poco más de una década, Hamermesh comandó una serie de encuestas en Estados Unidos y Canadá, en las que demostró que, cuando todas las otras cosas se tienen en cuenta, las personas feas ganan menos que el promedio de ingresos, mientras que la gente hermosa gana más del promedio.

La "pena" por fealdad fue de -9%, mientras que el premio por belleza fue +5 por ciento. Para las mujeres, quizás sorprendentemente teniendo en cuenta los prejuicios sobre los sexos, el efecto fue menor: la pena por fealdad era -6%, mientras que el premio por belleza era de +4 por ciento.
Desde entonces, Hamermesh continuó midiendo estos efectos en otros lugares. En China, la fealdad es más penalizada en la mujer, pero la belleza es más recompensada.

Las cifras para los hombres en Shanghai son -25% y +3%; para las mujeres son -31% y +10 por ciento. En tanto, en Gran Bretaña, los hombres feos se la llevan peor que las mujeres feas (-18% frente a -11%), pero el premio por belleza es el mismo para ambos (y sólo +1 por ciento).
La diferencia se aplica también dentro de las profesiones, señala The Economist.

Hamermesh estudió las carrera de miembros una escuela de leyes de Estados Unidos, , aunque en forma anónima. Descubrió que los atractivos en función de sus fotos de graduación pasaron a ganar salarios más altos que sus colegas menos favorecidos. Y más: los abogados de la práctica privada tenían tendencia ser más lindos que aquellos que trabajaban en departamentos gubernamentales.

Hamermesh descubrió aún más injusticia: halló pruebas de que las personas hermosas pueden generar más ingresos a sus empleadores que las menos favorecidas
. Su estudio de las empresas de publicidad holandesas puso de manifiesto que aquellas con los ejecutivos más bellos tuvieron los aumentos más significativos en sus ingresos.

Por último, el economista encontró que los candidatos más atractivos eran más exitosos en las elecciones para acceder a cargos en la American Economic Association.Esta última distinción se aplica también a las elecciones para cargos públicos, como lo demostró Niclas Berggren, de la Ratio Institute en Estocolmo, y sus colegas, tal como señala lo publicado por The Economist.

Berggren y su equipo estudiaron casi 2.000 candidatos en las elecciones finlandesas. Pidieron a extranjeros -principalmente estadounidenses y suecos- que examinaran las fotos de los candidatos y que las clasificaran según su belleza.
Posteriormente, compararon esos resultados con los de las elecciones reales. Ellos fueron capaces de eliminar los efectos de la preferencia de partido ya que Finlandia tiene un sistema de representación proporcional que hace competir a los candidatos del mismo partido.

Los candidatos más bellos, clasificados por gente que no sabía nada de Finlandia y su política interna, fueron los más exitosos
–aunque, en este caso, a diferencia de los estudios de Hamermesh, el efecto fue mayor para las mujeres que para los hombres.

“La belleza es un verdadero indicador para los otros sobre la salud, los buenos genes y la inteligencia. Es lo que los biólogos llaman a una señal que no miente. Por lo tanto, tiene sentido biológico que las personas prefieran amigos y amantes hermosos, porque los primeros serán buenos aliados, y los buenos compañeros”, destaca el artículo.

Eso permite a los bellos aprender cosas y hacer conexiones que aumentan aún más su valor. Si son juzgados por esa experiencia, así como por su aptitud biológica, se convierten en más atractivos aún. Incluso una pequeña diferencia inicial puede ser amplificada para convertirse en algo injusto.

En vista de todo esto, no es de extrañar que la industria cosmética tenga ventas mundiales de u$s280 millones. Pero ¿se puede realmente falsear la señal que no miente?, se pregunta la publicación.
La investigación de Hamermesh sugiere que puede, pero, por desgracia, que no es rentable -al menos no si su objetivo es ascender profesionalmente.

El gasto en cosméticos y vestimenta sí sirve, pero no lo suficiente como para pagar por sí misma en un sentido estrictamente financiero. Según las estimaciones de Hamermesh, la prima por belleza sólo vale 15% del dinero invertido.

Por supuesto, la belleza sirve en otras esferas de la vida, además del lugar de trabajo, aunque, tal como señala The Economist, eso sería el eje de un artículo bastante diferente.

Fuente: Infobae profesional.com

domingo 12 de julio de 2009

El desafío de Recursos Humanos - Un área estratégica

Acercarse al CEO y al lenguaje de los negocios

El desafío prioritario de RR.HH. es convertirse en un área estratégica para la empresa. Para eso, entre otras cosas, se incita a sus responsables a conocer profundamente el negocio de la compañía y a entender a los clientes.

También a tercerizar sus tareas más operativas y preparar a los responsables de las líneas para la gestión de temas de capital humano. Así -lejos de ocupaciones que llevan tiempo, agregan poco valor y pueden ser automatizadas- podrá dedicarse a la elaboración de políticas referidas a la gente que ayuden a aumentar beneficios y bajar costos.

Para cumplir con este reto, el departmento debe superar otro: hacerse entender. Es que, según Enrique Babis, socio de PricewaterhouseCoopers (PwC) y líder de la práctica de Servicios en RR.HH., al área "le falta lenguaje de negocios".

Tal vez sea éste uno de los motivos por los que, en cálculos del consultor, menos del 10% de los gerentes de RR.HH. ocupa un lugar en las juntas directivas de las compañías.

De hecho, según datos del organismo inglés Chartered Institute of Personnel Development, sólo el 10% de los CEO dedica a los temas de RR.HH. la misma atención que a cuestiones más tradicionales. Sin embargo, siete de cada diez piensan que la gente es el principal activo de las compañías.

El abecedario del idioma de los negocios está compuesto por indicadores. Por eso, RR.HH. debe tener métricas propias y traducirlas al léxico que los CEO mejor comprenden. Según Babis, muchos las tienen, pero menos del 10% las expresa en pesos.

Los indicadores permiten diagnosticar, proyectar y comunicar. Hoy el interés principa está puesto en los relacionados con rotación de personal, rotación voluntaria y no voluntaria, rotación de puestos clave, y en los de productividad y servicio al cliente de las áreas de RR.HH., entre otras.

El posicionamiento del gerente de RR.HH. ante el CEO variará positivamente si al presentar un informe en lugar de señalar sólo el porcentaje de turn over anual puede explicar cuántos dólares representa el dato. "Tal vez un gerente tiene el doble de rotación de talentos que el mercado, pero puede demostrar que ahí hay una oportunidad y que por cada punto que reduzca la rotación mejora el ingreso de la compañía", dice.

PwC propone un enfoque integrado para medir temas blandos -como los actitudinales y de compromiso- y duros -como la cantidad y el motivo de la rotación-. Se miden tres dimensiones: productividad de la fuerza de trabajo, impacto de las iniciativas, y proyectos de RR.HH. y eficiencia de la función RR.HH. La medición de cada uno se realiza desde dos puntos de vista: vía encuestas al personal y al cliente interno, y vía cálculo directo de indicadores.

Fuente: Diario La Nación

viernes 10 de julio de 2009

Precariedad laboral

Hay un cuento del escritor norteamericano John Cheever que se llama "El Nadador". Su protagonista decide volver a su casa, distante a unos 13 kilómetros, a través de las sucesivas piscinas del elegante suburbio donde vivía, como si fuera un río continuado. Algo similar se propuso Zach Bliss, un joven de la misma nacionalidad, pero referido a sucesivos empleos durante un año, cuya única condición es que cada uno dure un día y no se repita.

Hasta ahora ya ha sido panadero, jugador de ajedrez, camarero, preparador físico, asesor personal de imagen o conductor de scooter. "La clave para encontrar empleo radica en estar abierto a cualquier oferta y trabajar duro en campos totalmente nuevos."

Una experiencia de igual tenor fue volcada al libro Alta Rotación, por Laura Meradi, donde relata sus diversas experiencias en aquellos trabajos que hoy se ofrecen en nuestro país a los jóvenes, en condiciones laborales deplorables y sueldos ínfimos.

Podría decirse que tanto Zach como Laura son el paradigma de las relaciones del trabajo de nuestros tiempos. Es la necesidad de navegar, a la manera de Internet, por distintas ocupaciones, con compromisos frágiles. En un caso, el de Zach, por decisión propia. Laura, por su parte, tuvo el propósito de exponer la precariedad de los ofrecimientos.

Cabe preguntarse qué quedará al final del camino. La inserción laboral de los más jóvenes marcará un concepto negativo o positivo que habrá de volcarse sobre la sociedad. Luego de inflarlos de expectativas de autonomía y progreso, se los recibe con demasiada frecuencia como invitados indeseables de una fiesta que no les pertenece.

No es un fenómeno nuevo. La mayoría de los que hoy se encuentran desempeñando empleos estables y exitosos han comenzado a trabajar, hace muchos años, en ocupaciones de baja calificación y sueldos magros. El punto central es cómo han capitalizado aquella experiencia, de donde surgen dos tendencias.

La primera, la más irracional y espontánea, es que los jóvenes deben pagar su derecho de piso. En otros términos, sufrir. La otra tendencia es recuperar las malas experiencias vividas para no repetirlas con las generaciones posteriores.

En cualquiera de los dos casos, el concepto puede estar errado. Las nuevas generaciones no se mueven con los mismos valores de los que los antecedieron, por lo que se deduce que la tarea principal, la más compleja y fatigosa, es entenderlos. Para que no lleguen a destino -como el nadador de Cheever-, vacíos y desconcertados por el desgaste del camino.

Por Jorge Mosqueira - Fuente: La Nación - Suplemento "Empleos"